Canela fina en Vinoble

La semana pasada acudí a Jerez con motivo de la última edición de Vinoble. Durante tres días, el Alcázar se convirtió en un escaparate para los vinos “nobles”, esto es, generosos, licorosos y dulces de elaboraciones especiales de todo el mundo. Como era de esperar, los vinos del Marco del jerez y los de Montilla-Moriles ocuparon el mayor espacio. No voy a hablar de cuestiones organizativas, ni de la ausencia de determinadas bodegas, sobre todo del resto de Europa. Tampoco de las catas magistrales, ni de las que arrojaron más sombras que luces. Así que no es la mía una crónica del evento, hay mucha información pululando.

Fueron tres días completamente on wine, a ritmo de ganadores de medalla, en los que perdí la cuenta de los vinos catados. Y después de tanta copa y tanta escupidera, al final una se queda satisfecha con el hecho de compartir vinos con gente grande, de probar algunos que difícilmente volverá a catar, de conocer de cerca vinos que ya bebía con auténtica fruición o de hacer importantes descubrimientos, como los proyectos de Urium o Bentomiz (maravillosos sus dulces Ariyanas)… Es probable que mi percepción de las cosas funcione a golpe de sinécdoque, no lo niego, pero esa costumbre mía de tomar la parte por el todo resume esta experiencia en unas pocas pinceladas placenteras.

Mons Urium
Fino Urium

Fino Urium

Los romanos denominaban Mons Urium a lo que hoy conocemos por Moguer (Huelva). La familia Ruiz, fundadora de la bodega, de allí procede y quisieron rendir homenaje a su tierra y al poeta moguereño Juan Ramón Jiménez llamando así a su joven bodega en Jerez. En un precioso pasaje de Platero y yo, casi a modo de epifanía, asistimos a la felicidad del niño cuando descubre el significado Mons Urium o Monturrio:

No olvidaré nunca el día en que, muy niño, supe este nombre: Mons-urium (…) Me encontré de pronto como sobre un tesoro inextinguible. Moguer, Monte de oro, Platero; puedes vivir y morir contento.

Feliz también yo ante esta revelación en forma de bodega que solo conocía por twitter. Feliz de conversar con su enóloga, Rocío, pero sobre todo, de catar sus vinos, diferenciables por su estilo elegante, ágil y con una delicada salinidad. El “secreto”, nos dice Rocío, mimar el vino de crianza biológica, su fino, pues es la base de todos los que elaboran. Por cierto, qué bueno el amontillado V.O.R.S.

Y el fino en rama Urium nos dio mucha alegría sin duda. Tanto cuando lo catamos en el expositor del Alcázar, en su vertiente más fresca, pues la botella procedía de la última saca, como cuando lo pedimos en un restaurante y nos trajeron una botella antigua (del 2010, creo recordar). Qué gozada, más redondo y carnoso, pero conservando la impronta de la casa. Seguid la pista a estos vinos.

2 thoughts on “Canela fina en Vinoble

  1. antonio

    Vinoble ha sido sin duda un extraordinario escaparate para los grandes vinos de Jerez ( y también para los foráneos). Siempre se puede mejorar y seguro que trabajarán en ello, pero conocer de cerca y al unísono tantos buenos vinos ha sido un espectáculo. Comparto contigo el saber hacer de Urium, y el amontillado VORS, para mi, la gran revelación

    1. Cataycontracata Post author

      Estoy de acuerdo, de una edición a otra se pulirán algunos detalles. Y los vinos que hemos probado, y esta revelación de Urium, nadie nos los quita, qué gozada, qué ganas de seguir disfrutando y aprendiendo.

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