KotomoCollage & Milú 2014

Lo que se escribe desde el resentimiento poco crédito tiene. ¿Y lo que se escribe desde el cariño verdadero? A efectos de la crítica estas palabras no tendrán validez alguna. Pero es mi cuaderno, y capricho. Ya hay algo de verdad.

Intuir la forma, comunicar (con)sentido

Trabaja en dos direcciones Marta Bueno: una abstracta con material textil (la que más me… interesa no es el término, tampoco atrae) y otra figurativa. Su última exposición muestra la segunda vertiente. Encuentro en sus cuadros un afán creativo completamente intuitivo y en estado muy puro, que ignoro si conocerá doma porque parece (re)crearse en el único impulso de crear, al tiempo que evidencia una necesidad extrema de comunicar, de querer decirlo todo. Y esto contrasta paradójicamente con lo aparentemente ingenuo, espontáneo de su propuesta: yuxtaposiciones de imágenes abandonadas en grandes espacios blancos, desequilibrios, ironía un tanto posmoderna, materiales precarios (fotocopias en blanco y negro, en su mayoría, ya que en cada composición preside un elemento, de manera arbitraria, a todo color). Desde mi punto de vista, una poética de la reproductividad que en ocasiones roza lo siniestro.

Sustraerse a la lógica, mirar por el gusto de mirar, igual que la artista crea por el placer en sí mismo de crear…¿tener la voluntad de hacerlo? A veces a determinadas estéticas conviene aproximarse de a poco. Si no, uno podría sentirse excedido por lo pequeño cotidiano.

El viernes 2 de octubre se inauguró la nueva exposición de Marta Bueno-KotomoCollage, que podrá verse hasta el 28 de octubre en el lugar de arte y esparcimiento La noche boca arriba (C/ Salitre 30, Lavapiés, Madrid). Al evento acudí rodeada de buenos amigos e interesados desconocidos.

Milú 2014

Milú 2014

Tipo: tinto

Bodega: Quinta Milú

Añada: 2014

Alc: 13,5 %

Origen: D. O. Ribera del Duero

Variedad: tempranillo 100%

Precio: 6,30€ en Bendito, vinos y vinilos

Relación c/p: excelente

El vino con el que brindamos, cortesía de KotomoCollage y tarea de la que me encargué yo misma con la ayuda de Bendito, vinos y vinilos, fue Milú 2014. Lo cierto es que triunfó entre público aficionado. Sin filtrar ni clarificar: también esto dice mucho. Un vino bueno, por joven que sea, en este caso pasa seis meses en barrica, si en nariz es balsámico, floral, con especias dulces y mucha fruta, y en boca resulta fresco, equilibrado y deja un gusto sabroso… ¿cómo no va a desempeñar un papel más que correcto, aunque sea secundario en el evento? Las invitaciones siempre se agradecen, pero si además están ricas, lo que pareciera un compromiso se convierte en algo realmente generoso, y no hace falta gastar mucho dinero, está visto.

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