Un txacoli contra todo tópico

De entre los falsos mitos sobre el vino que nos asaltan, voy a dedicar unas líneas a los asociados con el txacoli. Con frecuencia escuchamos que se trata de un vino blanco con aguja, es decir, una ligera burbuja, fresco, de bajo grado alcohólico, muy fácil de beber y que se elabora en el País Vasco. Es cierto que las tres principales denominaciones de origen pertenecen a Álava, Vizcaya y Guetaria, pero también lo es que se produce en otras zonas de nuestra geografía e incluso allende los mares, como en Chile.

Ni blanco ni tinto

…Ni rosado, añado. La palabra “txacoli” significa “vino” en euskera, y como tal, podemos encontrarlo en cualquiera de sus tres versiones. Ciertamente, la vinificación de la uva blanca Hondarribi Zuri es la más extendida, pero no solo de blancos vive el txacoli.

Hasta serio
urtaran

urtaran

Porque no todos los txacolis son fáciles y ligeros, quizás su precio sí, pero no el vino. Los hay muy serios, como este Urtaran 2014 con crianza de seis meses en barrica que nos brinda la Bodega Goianea, brillante ejemplar de la D.O. Arabako Txakolina (Saratxo, Álava). La “seriedad” aquí denota compromiso. Deriva de un concienciado cuidado de la viña en su entorno, y de la elaboración de manera artesana, con una producción muy limitada que no llega a las 2.000 botellas. Así el vino expresa el terruño del que nace. Creo que no puede haber mejor definición del término “denominación de origen” que esa. La filosofía de trabajo de esta bodega da sentido a su denominación y dignifica el txacoli.

La “seriedad”, en cuanto a las sensaciones que nos transmite, se traduce como satisfacción y cosa buena. Cuando lo bebes te das cuenta de que no te habías enterado hasta la fecha de lo que puede ser un excelente txacoli: complejo, acidez afilada, pero equilibrado, final elegante, madera y alcohol bien integrados. Mirad que hablamos de 13,5%, un grado alcohólico elevado para lo que solemos imaginar en los vinos blancos, y más en estos a los que nos referimos.

Déjate de tópicos, que cese ya la broma infinita. A lo mejor tardas más en encontrar un txacoli serio que en leer el novelón de David Foster Wallace, pero te prometo que en el camino te vas a reír mucho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies